Sin duda, la preferencia por generar construcciones en base a madera ha adquirido amplio alcance pues.

Además de su aporte evidentemente estético, ayuda a la sustentabilidad en la industria y mitiga el cambio climático contribuyendo a la eficiencia energética. 

¿Sabías que la industria de la construcción produce gran parte del porcentaje de las emisiones totales de dióxido de carbono en el mundo?

Este dato no sólo revela la importancia de comenzar a edificar nuestro planeta con materiales sostenibles, sino que también la necesidad de crear elementos mucho más amigables con el medioambiente.

Que una construcción sea en base a materiales sostenibles significa que su ejecución tendrá un menor impacto ambiental comparado con los convencionales.

Lo anterior, desde la extracción del elemento hasta su fabricación y desecho. 

A continuación, en Kilman te contamos algunos de los beneficios que tiene su implementación.

Combate el cambio climático

Uno de los principales beneficios de la construcción en madera es que logra reducir el CO2 de la atmósfera y las emisiones de carbono.

No por nada se trata de uno de los principales materiales de construcción a lo largo de la historia de la humanidad.

¿Cómo? Pues, naturalmente, almacena carbono, consumiendo mucha menos energía en comparación con otros materiales no renovables y requieren grandes cantidades de combustibles fósiles para ser producidos, por ejemplo, el hormigón y el acero.

Asimismo, cuando un árbol se cultiva y utiliza para crear productos de madera, el carbono permanece almacenado en ella a lo largo de su vida útil.

Es decir, almacenar el dióxido en los árboles y derivados, evitará su liberación a la atmósfera y, por tanto, deja de contribuir al cambio climático. 

Salud y el bienestar

Si bien, visualizar una construcción con revestimientos de madera entrega la sensación de aire libre, naturaleza, calor natural y comodidad, brinda, además, beneficios funcionales  como aislar y ahorrar energía.

Además, algunos materiales se expanden al contacto con el calor, debilitando la estructura y provocando incluso su colapso.

La madera, al contrario, reacciona de manera opuesta pues, al calentarse, sin entrar en una temperatura combustible, se seca y evita su transformación física. 

Estructuralmente fuerte

En comparación con materiales como el acero o el cemento, la madera muestra una relación resistencia/peso. Además de ser un recurso natural barato y de fácil obtención, tiene propiedades para soportar mejor las inclemencias del tiempo.

¿De dónde se obtiene una madera resistente?

De árboles con alto grado de madurez y calidad, como los árboles caducifolios cuyo interior contiene menos agua y, por lo tanto, presentan mayor resistencia (haya, roble, nogal, ébano, cerezo, castaño, fresno y olivo).

Recuerda, en Kilman encontrarás las herramientas que necesitas para tus proyectos en base a este material que contribuye en la generación de condiciones más saludables para nuestro planeta.

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